Cada vez son más las ofertas ambulantes de comidas y accesorios en la costa.
Foto: NA
Veranear en las playas ya no implica llevar la heladerita con las bebidas para todo el día, ni tampoco revisar una y otra vez la lista de las cosas que necesitamos por miedo a olvidarnos de alguna. Y esto ocurre porque cada vez son más los productos que los vendedores ambulantes nos ofrecen en sus recorridos por la costa.
Esta especie de shopping ambulante invade las mañanas y las tardes playeras con precios variados que incitan al consumo.
La oferta gastronómica crece cada temporada. Los que más se eligen son los tradicionales choclos calientes y los panchos con lluvia de papas fritas salen $10. Una alternativa es la pizza en cono, que cuesta dos pesos más.
Los snacks salados más populares son el pan relleno con fiambre ($12) y los tradicionales Chipas correntinos ($20 la docena).
Mientras que los clásicos helados (que van de $8 a $10), churros ($2,50 cada uno) y los cubanitos rellenos con dulce de leche ($2) pueblan las tardes de mates.
Para los que suelen escaparse más lejos a las playas de la frontera, en Pinamar, donde solo se puede acceder en vehículos 4x4, un cuatriciclo transformado en panadería ambulante ofrece churros cuando cae el sol.
Pero la moda no podía faltar en nuestras vacaciones, especialmente para las mujeres. A no preocuparse si al armar el bolso se olvidaron de algo. Las espera una gran variedad de vestidos (entre $50 y $100 pesos) collares y aros (que promedian los $300), demás de vinchas y sombreros.
Anteojos de sol de la conocida marca que utilizan los aviadores americanos son fáciles de encontrar a $30 con solo caminar por la playa desde Villa Gesell hasta Cariló.
- Terra


