
Cuando el médico le confirma sus sospechas de que traerá una nueva vida al mundo, seguramente no parará de felicidad y alegría por tan linda noticia, si es que usted desea ser madre.
Una vez que el bebé comienza a desarrollarse dentro del vientre, las mujeres sufren varios cambios físicos, metabólicos y anímicos. Estrías, várices, pigmentación en la piel, resequedad, celulitis e inclusive acné, son algunas de las reacciones que tiene el organismo de una mujer embarazada, varias desaparecen después del parto, pero otras deben ser cuidadas y prevenidas.
A continuación le presentamos algunas recomendaciones para su embarazo no deje huellas en su cuerpo, o al menos sean menos notorias:
De las reacciones físicas, la más odiada es la aparición de estrías. Esta alteración cutánea se da regularmente en el segundo trimestre de gestación y se debe a la alteración brusca que sufre su peso y la distensión de la piel debido a esto. Se recomienda mantener un peso apropiado a base de una alimentación balanceada y actividad física, pues el estar embarazada no implica comer por dos y dejar de moverse.
También es importante que mantenga hidratada su piel con alguna crema especial para aplicar en las zonas donde aparezcan las molestas estrías, la celulitis y la resequedad. Visite a su dermatólogo para que tenga una valoración más acertada y especializada.
Es necesario que beba suficiente agua para una óptima hidratación corporal puesto que durante el embarazo la pérdida de líquidos es mayor.
Finalmente, para tratar el melasma (manchas en la piel) se recomienda evitar la exposición directa al sol y utilizar un bloqueador solar, pues la pigmentación es una reacción que le ocurre al 50 por ciento de las embarazadas, apareciendo hacia el segundo o tercer mes en la frente, mejillas y labio superior, por lo general.
Disfrute al máximo su embarazo, recuerde que usted es la responsable del sano desarrollo de esa nueva vida, pero también será la encargada de cuidar su cuerpo para que éste no sufra bruscas alteraciones.

