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- La mansión de Winchester, California. Conocida por estar embrujada, estuvo en construcción durante 38 años consecutivos hasta la muerte de su dueña, Sarah Winchester, viuda del magnate de la industria de las armas, William Wirt Winchester. Se dice que Sarah, construyó esta mansión con el afán de apaciguar a los espíritus de los indios masacrados durante la Conquista del Oeste. La casa tiene una arquitectura peculiar, con escaleras que no llevan a ningún lado y ventanas que al abrirlas aparecen paredes. Foto: web
- El bosque de Aokigahara, Japón. Llamado "el mar negro de árboles", es el lugar predilecto de los japoneses para suicidarse. Se calcula que unas 100 personas por año se quitan la vida en este lugar. Quién se adentra en el bosque, puede encontrarse con prendas ensangrentadas, sorpresas desagradables y letreros que intentan hacer cambiar de opinión a los visitantes suicidas. Foto: web
- El Osario de Sedlec, República Checa. Esta capilla es famosa por estar decorada con más de 100 mil esqueletos humanos. Tanto el mobiliario como los adornos, están hechos íntegramente con huesos. Foto: web
- Prípiat, Ucrania. Esta ciudad fantasma ubicada en la región de Kiev, es conocida por haber sufrido el peor desastre nuclear de la historia. Se trató del sobrecalentamiento y explosión del reactor número cuatro, en la central nuclear de Chernobyl. La ciudad fue evacuada y permaneció cerrada debido a sus altísimos niveles de radioactividad. Un lugar que solía ser habitado por trabajadores de la planta, es ahora un tétrico escenario fantasma. Foto: web
- San Zhi, Taiwán. Comenzó a construirse a finales de los años 80 con el fin de levantar una lujosa y futurista urbanización, a las afueras de Taipei. Sin embargo, a medida que avanzaba la obra sucedieron muertes y desapariciones de trabajadores. Cuenta la leyenda, que fueron los mismos obreros, quienes huyeron al ser atacados por extrañas criaturas. Foto: web
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La mansión de Winchester, California. Conocida por estar embrujada, estuvo en construcción durante 38 años consecutivos hasta la muerte de su dueña, Sarah Winchester, viuda del magnate de la industria de las armas, William Wirt Winchester. Se dice que Sarah, construyó esta mansión con el afán de apaciguar a los espíritus de los indios masacrados durante la Conquista del Oeste. La casa tiene una arquitectura peculiar, con escaleras que no llevan a ningún lado y ventanas que al abrirlas aparecen paredes.
Foto: web

